HONOR

HONOR
«¡Disciplina! Nunca bien definida y comprendida. ¡Disciplina! Que no encierra mérito alguno cuando la condición del mando nos es grata y llevadera. ¡Disciplina! Que reviste su verdadero valor cuando el pensamiento aconseja lo contrario de lo que se nos manda, cuando el corazón pugna por levantarse en íntima rebeldía, o cuando la arbitrariedad o el error van unidos a la acción del mando. Esta es la disciplina que os inculcamos, esta es la disciplina que practicamos, este es el ejemplo que os ofrecemos.»

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sábado, 1 de diciembre de 2012

RESPONDEMOS AL MINISTRO DE DEFENSA

VEAMOS, SEÑOR MORENES, EL BUENISMO DE ÉSTA DERECHA SIMPLONA HA LLEVADO A CAMINOS MUY CORTOS, "MATAR AL MENSAJERO".
Se os han enviado mensajes con consejos, que solo buscan la paz y el bienestar de los españoles,  pero ustedes solo se dedican a matar al mensajero. Llegará el momento en que llorareis por los rincones.

¿Tienen ustedes miedo de algo?, a la vista está que parece ser que sí. Ustedes los politicos, al parecer solo entienden lo que les parece bien para sus intereses, y no los de España.

Le recuerdo el discurso de despedida del Generalísimo Franco, cuando otros politicos cerraron la Academia Militar de Zaragoza, la cual puede leer al final de éste post. Ustedes sigan así, que lo único que hacen es allanar el camino para encontrarse con lo que tanto temen, un "golpe de estado". Pero les recuerdo que son ustedes los únicos culpables de que ocurra. Luego no se rasguen las vestiduras.

Si el texto que sigue a continuación es tan provocador, para que se destituya de su cargo al Director de la revista "EJERCITO", General de Brigada Don Ángel Luis Pontijas, el cual en el Editorial del mes de Noviembre de 2012, al parecer a usted o las independentistas catalanes, les ha parecido que criticaba "las proclamaciones de las intenciones soberanistas del presidente de la Generalidad", debo decirles que estudien más la gramática castellana, pues en ningun lado del texto se dice lo que ustedes sancionan. Otra cosa es que ustedes estén bajándose los pantalones ante un personaje que hace meses debería estar encausado judicialmente. Y de paso se lee la Constitución para que se entere de lo que deben hacer los politicos y hasta el dia de hoy, con una treintena de años, ustedes se han pasado por el forro de los cojones. Les recuerdo que: "AL ENEMIGO, NI AGUA".

Éste es el texto que han censurado de la revista y que tanto miedo les ha dado a ustedes los politicos:

El pasado 12 de Octubre, día de la Fiesta Nacional, se celebró el tradicional desfile de las Fuerzas Armadas  como acto central, en él participaron el Ejercito de Tierra, la Armada, el Ejercito del Aire, la Guardia Civil y la Unidad Militar de Emergencias.
S.MM. los Reyes acompañados de los Príncipes de Asturias presidieron los actos y fueron ovacionados por el numeroso público que se encontraba a lo largo del itinerario del desfile.
Sin embargo la solemnidad estuvo de alguna forma condicionada por diversas circunstancias: el gravísimo problema económico que sufre España, que motivó que el desfile fuera muy restrictivo en la participación de unidades acorazadas y motorizadas, así como la supresión del desfile aéreo; por potra parte, la descortesía de la presidencia de la Generalidad que aprovechó dia tan señalado para acentuar una más que dudosa proclamación de intenciones soberanistas del pueblo catalán, que rompería la unidad nacional, tan estable, que se puede considerar al Estado español como una de las naciones más antiguas del continente europeo; y, por último, las diferentes manifestaciones relativas a la necesidad o no de que en las escuelas y colegios, de las comunidades bilingües, se enseñe tanto el idioma de la comunidad como el castellano.
Sin duda, estas singularidades provocan, de igual forma, una disminución de la credibilidad de nuestra nación, agravan la crisis, perjudican la estabilidad política y se traducen en una mayor penalización de los mercados.
Todas estas circunstancias unidas a la situación económica, que hace dirigir los esfuerzos del Gobierno a la consecución del objetivo de déficit y a la austeridad del gasto, has generado discrepancias entre las diferentes autonomías, empeorando en gran medida la cohesión nacional, olvidando  la importancia que tiene la defensa nacional en relación con los riesgos potenciales y los compromisos internacionales, siendo de alguna forma bien vista por una gran parte de los sectores sociales, la disminución sistemática de las partidas económicas destinadas a gastos de defensa -más de un 25% en estos cuatro últimos años- que ha dejado a España a la cola de los países occidentales con un  porcentaje sobre PIB de seis décimas para los gastos de defensa. 
Esperemos que ésta situación no sea tan preocupante desde el punto de vista de la defensa como para no poder hacer frente a los compromisos tanto nacionales como internacionales en el momento actual, en el que se están modificando las estructuras mundiales, al orientarse los intereses de las grandes potencias, consolidadas y emeritenses, hacia las zonas de Asia-Pacifico, pudiendo quedar más libres de actuaciones las naciones del Mediterráneo Sur y Oriente Medio y Próximo, donde sin duda se encontrará España, con alta probabilidad de actuación.

Y, por supuesto aquí les expongo el discurso de despedida del último Director de la Academia Militar de Zaragoza, que se ordeno cerrar el 14 de Junio de 1931, por ustedes los politicos de siempre.


Caballeros cadetes: Quisiera celebrar este acto de despedida con la solemnidad de los años anteriores, en que, a los acordes del Himno Nacional, sacásemos por última vez nuestra bandera y, como ayer, besarais sus ricos tafetanes, recorriendo vuestros cuerpos el escalofrío de la emoción y nublándose vuestros ojos al conjuro de las glorias por ella encarnadas; pero la falta de bandera oficial limita nuestra fiesta a estos sentidos momentos en que, al haceros objeto de nuestra despedida, recibáis en lección de moral militar mis últimos consejos. 
Tres años lleva de vida la Academia General Militar, y su esplendoroso sol se acerca ya al ocaso. Años que vivimos a vuestro lado educándoos e instruyéndoos y pretendiendo forjar para España el más competente y virtuoso plantel de oficiales que nación alguna lograra poseer.  
Intimas satisfacciones recogimos en nuestro espinoso camino cuando los más capacitados técnicos extranjeros prodigaron calurosos elogios a nuestra obra, estudiando y aplaudiendo nuestros sistemas y señalándolos como modelo entre las instituciones modernas de la enseñanza militar. Satisfacciones íntimas que a España ofrecemos, orgullosos de nuestra obra y convencidos de sus más óptimos frutos. 
Estudiamos nuestro Ejército, sus vicios y sus virtudes, y corrigiendo aquellos, hemos de acrecentado éstas al compás que marcábamos una verdadera evolución en procedimientos y sistemas. Así vimos sucumbir los libros de texto, rígidos y arcaicos, ante el empuje de un profesorado moderno, consciente de su misión y reñido con tan bastardos intereses. 
Las novatadas, antiguo vicio de Academias y cuarteles, se desconocieron ante vuestra comprensión y noble hidalguía. 
Las enfermedades venéreas, que un día aprisionaron, rebajándolas, a nuestras juventudes, no hicieron su aparición en este cuerpo, por la acción vigilante y adecuada profilaxis. 
La instrucción física y los diarios ejercicios en el campo os prepararon militarmente, dando a vuestros cuerpos aspecto de atletas y desterrando de los cuadros militares al oficial sietemesino y enteco. Los exámenes de ingreso, automáticos y anónimos, antes campo abonado de intrigas e influencias, no fueron bastardeados por la recomendación y el favor, y hoy podéis enorgulleceros de vuestro progreso, sin que os sonrojen los viejos y caducos procedimientos anteriores. 
Revolución profunda en la enseñanza militar, que había de llevar como forzado corolario la intriga y la pasión de quienes encontraban granjería en el mantenimiento de tan perniciosos sistemas. 
Nuestro Decálogo del Cadete recogió de nuestras sabias Ordenanzas lo más puro y florido, para ofrecéroslo como credo indispensable que prendiese vuestra vida, y en estos tiempos en que la caballerosidad y la hidalguía sufren constantes eclipses, hemos procurado afianzar nuestra fe de caballeros manteniendo entre vosotros una elevada espiritualidad.  
Por ello, en estos momentos, cuando las reformas y nuevas orientaciones militares cierran las puertas de este centro, hemos de elevarnos y sobreponernos, acallando el interno dolor por la desaparición de nuestra obra, pensando con altruismo: se deshace la máquina, pero la obra queda; nuestra obra sois vosotros, los 720 oficiales que mañana vais a estar en contacto con el soldado, los que los vais a cuidar y a dirigir, los que, constituyendo un gran núcleo del Ejército profesional, habéis de ser, sin duda, paladines de la lealtad, la caballerosidad, la disciplina, el cumplimiento del deber y el espíritu de sacrificio por la Patria, cualidades todas inherentes al verdadero soldado, entre las que destaca como puesto principal la disciplina, esa excelsa virtud indispensable a la vida de los ejércitos y que estáis obligados a cuidar como la más preciada de vuestras prendas.  
¡Disciplina!..., nunca buen definida y comprendida. ¡Disciplina!..., que no encierra mérito cuando la condición del mando nos es grata y llevadera. ¡Disciplina!..., que reviste su verdadero valor cuando el pensamiento aconseja lo contrario de lo que se nos manda, cuando el corazón pugna por levantarse en íntima rebeldía, o cuando la arbitrariedad o el error van unidos a la acción del mando. Esta es la disciplina que os inculcamos, esta es la disciplina que practicamos. Este es el ejemplo que os ofrecemos.  
Elevar siempre los pensamientos hacia la Patria y a ella sacrificarle todo, que si cabe opción y libre albedrío al sencillo ciudadano, no la tienen quienes reciben el sagrado depósito de las armas de la nación, y a su servicio han de sacrificar todos sus actos.
Yo deseo que este compañerismo nacido en estos primeros tiempos de la vida militar, pasados juntos, perdure al correr de los años, y que nuestro amor a las armas de adopción tenga siempre por norte el bien de la Patria y la consideración y el mutuo afecto entre los compañeros del Ejército. Que si en la guerra habéis de necesitaros, es indispensable que en la paz hayáis aprendido a comprenderos y estimaros. 
Compañerismo que lleva en sí el socorro al camarada en desgracia, la alegría por su progreso, el aplauso al que destaca y la energía también con el descarriado o el perdido, pues vuestros generosos sentimientos han de tener como valladar el alto concepto del honor, y de este modo evitaréis que los que un día y otro delinquieron abusando de la benevolencia, que es complicidad de sus compañeros, mañana, encumbrados por un azar, puedan ser en el Ejército ejemplo pernicioso de inmoralidad e injusticia.  
Concepto del honor que no es exclusivo de un Regimiento, Arma o Cuerpo; que es patrimonio del Ejército y se sujeta a las reglas tradicionales de la caballerosidad y la hidalguía, pecando gravemente quien crea velar por el buen nombre de su Cuerpo arrojando a otro lo que en el suyo no sirvió.  
Achaque este que, por lo frecuente, no debo silenciar, ya que no nos queda el mañana para aconsejaros. 
No puedo deciros, como antes, que aquí dejáis vuestro solar, pues hoy desaparece; pero sí puedo aseguraros que, repartidos por España, lo lleváis en vuestros corazones, y que en vuestra acción futura ponemos nuestras esperanzas e ilusiones; que cuando al correr de los años blanqueen vuestras sienes y vuestra competencia profesional os haga maestros, habréis de apreciar lo grande y elevado de nuestra situación: entonces, vuestro recuerdo y sereno juicio ha de ser nuestra más preciada recompensa.  
Sintamos hoy al despediros la satisfacción del deber cumplido y unamos nuestros sentimientos y anhelos por la grandeza de la Patria gritando juntos: “¡Viva España!”.

La firma, por supuesto, del último español de verdad: FRANCISCO FRANCO

Sigue vigilando......

Manda huevos, el que agrede la unidad nacional se va de rositas y al que denuncia los peligros que conlleva ensalzando la unidad de España se le destituye. Muy mal PP, ¡¡muy mal!!