HONOR

HONOR
«¡Disciplina! Nunca bien definida y comprendida. ¡Disciplina! Que no encierra mérito alguno cuando la condición del mando nos es grata y llevadera. ¡Disciplina! Que reviste su verdadero valor cuando el pensamiento aconseja lo contrario de lo que se nos manda, cuando el corazón pugna por levantarse en íntima rebeldía, o cuando la arbitrariedad o el error van unidos a la acción del mando. Esta es la disciplina que os inculcamos, esta es la disciplina que practicamos, este es el ejemplo que os ofrecemos.»

ESTA ES LA HISTORIA DE NUESTRO SACRIFICIO Y TU ERES EL FUTURO

"EL AZOTE DE ETA"

viernes, 14 de abril de 2017

UNA RETIRADA TÁCTICA Y LO DICEN CLARAMENTE

Y LOS POLÍTICOS SIGUEN MINTIENDO

Tras semanas de expectación, un sindicalista francés del entorno de ETA (“representante de la sociedad civil vasca”) entregó una carpeta a la llamada Comisión Internacional de Verificación con la geolocalización de ocho zulos de ETA.

Estos “verificadores” entregaron la información a la Fiscalía francesa, y se inmediato las Fuerzas de Seguridad galas acudieron a los zulos a incautar el material de los terroristas: 120 armas (principalmente pistolas), alrededor de 3.000 kilos de material explosivo, miles de detonadores y gran cantidad de munición.

La entrega de estos zulos se ha presentado como el “desarme” de ETA, aunque, los responsables de la lucha antiterrorista aseguran que no son todas las armas de la banda: hay parte del arsenal que continúa escondido y que no ha sido entregado porque los actuales dirigentes de ETA han perdido la pista de dónde se encuentra.

En este contexto, llama la atención un artículo de opinión difundido entre blogs abertzales. Comenzó a circular antes del acto de “desarme” del 8 de abril, pero ya dando por hecho esa entrega del arsenal de ETA.

Está firmado por Josemari Lorenzo Espinosa, un profesor de Historia de la Universidad de Deusto especializada en nacionalismo vasco, autor de muchos libros sobre este asunto y sobre ETA, pero además llegó a ser miembro de la Mesa Nacional de Herri Batasuna (HB), brazo político de la banda terrorista que acabó siendo ilegalizado.

Lorenzo Espinosa mostraba en este artículo sus dudas sobre la estrategia de ETA y de la actual dirección de la izquierda abertzale, ya que no consideraba especialmente relevante ya la entrega de las armas de los terroristas.

Pero además, reflejaba también las opiniones de “uno de los principales activistas del primer periodo armado de ETA”, al que sólo identifica como “I.”. Ambos -ex dirigente de HB y ex miembro de ETA- se mostraban de acuerdo en que “si no se había podido ganar la guerra militar, lo lógico sería dejarla. Es decir, no volver a usar las armas. No volver a disparar”.

Mientras que Josemari Lorenzo Espinosa afirmaba que era prácticamente indiferente entregar o no unas armas que se iban a oxidar en los zulos, el antiguo etarra opinaba que “por haber perdido una batalla, la guerra podía continuar en el futuro. O sea mas o menos, que las armas tendrían que estar, aunque fuese virtualmente, operativas. O que su no-entrega pudiera servir de imaginario y referencia en las próximas generaciones”.

“Si las condiciones continúan o empeoran...”

Pero este profesor de la Universidad de Deusto va más allá en este artículo y deja caer algunas ideas que ponen en duda la irreversibilidad de la renuncia a la violencia.

“Por mucho que ETA, lo deje, renuncie, se retire, se disuelva o entregue su arsenal, nada de eso hipoteca el futuro. Ni el suyo ni el nuestro. Simplemente se pasa una página, de un libro que sigue abierto, por desgracia, desde 1839”, argumenta Josemari Lorenzo, en referencia a la fecha que los nacionalistas vascos marcan como principio del fin de los fueros vascos y navarro. Y añade: “Si fuese necesario, siempre podrá haber alguien que retome lo que ETA dejó en 2011, o entregó el 8 de abril”, es decir, la “lucha armada” a la que la banda puso fin con su comunicado del 20 de octubre de 2011, y la reciente entrega de armas.

La misma idea le expresó el antiguo miembro de los primeros compases de ETA: para este veterano etarra, “si las condiciones que llevaron una vez a crear ETA, siguen en vigor o incluso empeoran, nada podrá impedir y menos “el 8 de abril de 2017”, que otra organización tome el relevo y se incline una vez mas por la lucha armada. O similar”.

miércoles, 12 de abril de 2017

“¡Lo voy a contar, coño; no es un gudari, es un cagari!”

Un veterano de la Guardia Civil en la lucha antiterrorista rememora la encarnizada detención hace 33 años del carnicero de Mondragón


















Como veterano jubilado, de la extinta unidad de élite de la Guardia Civil especializada en combatir a ETA en los años más sangrientos y duros de la banda, ha volcado en un foro de internet que comparte con otros colegas del instituto armado cómo fue la detención, el 15 junio de 1984, de uno de los etarras más feroces de la banda, Jesús María, Josu, Zabarte, conocido como el Carnicero de Mondragón. Tras la reciente entrega de armas en Francia por parte de ETA y haber leído unas declaraciones de Zabarte en las que se define, no “como un asesino”, sino como “un ejecutor”, y en las que subrayaba que él es “un gudari [guerrero, en euskera]” y que no se arrepiente de sus 20 atentados con 17 asesinatos, este veterano de la Guardia Civil quiere poner a cada cual como lo que fue.

Les recuerdo, que en la operación, que desmanteló el comando, desarrollada hace 33 años, un compañero de la Guardia Civil resultó herido de un disparo en el vientre y dos etarras muertos. Y que Zabarte, herido en una pierna, optó por entregarse a los Guardias Civiles, tras exhortar a gritos a sus compañeros a entregarse. Pero estos prefirieron morir al seguir disparando cuando se hallaban cercados dentro del piso de Hernani.

"¡Lo voy a contar, coño; no es un gudari, es un cagari! A este hijo de la gran puta, lo detuvimos el GAR y los Grupos ROJO del SIGC de Inxaurrondo, en Hernani tras un tiroteo de dos horas desde la puerta hasta la última habitación. Las cosas pasaron así".

“Al principio de todo, el tinglado estaba allí. El conductor del entonces Comandante Galindo, entró en el piso recibiendo un tiro en el vientre y se metió en la primera habitación a la izquierda, desangrándose. Tuvo que anudar unas sábanas y descolgarse por una ventana para ser atendido por los sanitarios”. “En tanto el GAR y los ROJO, ya estaban enfrascados a tiros, la munición se acababa y había que ayudar a los compañeros tirando cargadores a rastras por el pasillo [dentro de la vivienda]. Al final se decidió terminar con los dos etarras, que tiraban a la libanesa, uno con un Kalashnikov y el otro con un subfusil MAT-53 de fabricación francesa”.

“Con un lanzagranadas Instalaza, El Güerri, un teniente de los nuestros, les metió por la ventana dos granadas… Hubo una explosión por simpatía de algunos explosivos que tenían ellos y ardieron como la yesca. Recuerdo que al acceder a ellos, tenían las armas pegadas a los brazos”.

“Pues bien, el tercero en discordia era el súper macho éste llamado Josu Zabarte Arregui (el Carnicero de Mondragón). ¿Sabéis donde estuvo durante todo el tiroteo?”, “Al principio he contado que el conductor del comandante Galindo se desangraba en la primera habitación según se entraba por la puerta a la izquierda. Pues el etarra Zabarte lo estaba observando todo, porque en esa misma habitación había un zulo donde él se escondía tras un espejo chino, pues allí escondido estaba el muy valiente… 

Tuvo la oportunidad de rematarlo, pero no lo hizo. Y no lo hizo porque sabía que si lo hacía después iba él... Y cuando tras el tiroteo se produjo el registro del inmueble, allí le encontramos, tras el espejo y dentro del zulo, cagao de miedo, sí, sí, cagao físicamente, la mierda le corria patas abajo y con la pistola en la mano, que del acojono que tenía no la tenía ni montada. Así era y son estos carniceros...”.

“Cantó en los interrogatorios hasta la traviata, y sin tocarle ni un pelo. Su madre, que también fue detenida, recuerdo que le decía: “Hijo de puta, que has vendido a los tuyos... Y no sigo, pero queda claro quién es y era este sujeto, ¿no? Pues eso... Un hombre cuando mata, asume morir, pero este, cuando vio que también podía caer, se cago vivo. Ahora dice que es un gudari…aquel día fue en realidad un CAGARI". 


Zabarte salió de prisión en 2013 tras cumplir una condena de 30 años de prisión por 17 asesinatos. Entre ellos, cuatro policías nacionales que almorzaban en un bar de Rentería (Guipúzcoa). Después, paró la ambulancia que trasladaba a uno de los agentes heridos para rematarlo.

NOTA: Te recuerdo, que existen cuatro fotos tuyas, la pena es que son en blanco y negro, pero se ve perfectamente, como te limpias las patas, de la cagalera que te dio.

martes, 11 de abril de 2017

FOTOS CON HISTORIA

NUESTRO COLABORADOR, JOSÉ, NOS ENVÍA DOS FOTOS.
PASCUAL TOMÁS BLASCO, Cementerio de Masamagrell (Valencia)

PEDRO VIDAL ESTEVE, Cementerio de Masamagrell (Valencia)

lunes, 10 de abril de 2017

viernes, 7 de abril de 2017

LA COBARDÍA POLITICA


En ningún ordenamiento jurídico del mundo se exige a los gobernantes que pidan a las organizaciones delictivas que se disuelvan o que entreguen las armas que puedan tener en su poder. Lo que sí se tipifica como delito –al menos en nuestro supuestamente vigente artículo 408 de nuestro Código Penal– es 

"LA OMISIÓN DEL DEBER DE PERSEGUIR DELITOS Y A SUS RESPONSABLES", 

omisión del deber en el que han incurrido nuestros gobernantes, como mínimo, cada vez que dialogaban con terroristas prófugos de la Justicia con la excusa de constatar su supuesto deseo de dejar, temporal o definitivamente, su criminal y mal llamada "lucha armada"

Con todo, no sé si se considerará "concesiones políticas" a ETA hechos que se han producido desde entonces, como la neutralización de la Ley de Partidos y de la sentencia de ilegalización de Bildu, o la derogación, a instancias de ETA, de la Doctrina Parot, facilitada en Estrasburgo por negociadores de Zapatero como los que, a su vez, habían negociado con la banda terrorista.

Lo que es seguro, visto el encomiable manifiesto que ahora ya considera una concesión política inaceptable estar dispuesto a que un Estado de Derecho ofrezca impunidad a unos presos a cambio de lo que hagan, o dejen de hacer, los terroristas que siguen en libertad.