HONOR

HONOR
«¡Disciplina! Nunca bien definida y comprendida. ¡Disciplina! Que no encierra mérito alguno cuando la condición del mando nos es grata y llevadera. ¡Disciplina! Que reviste su verdadero valor cuando el pensamiento aconseja lo contrario de lo que se nos manda, cuando el corazón pugna por levantarse en íntima rebeldía, o cuando la arbitrariedad o el error van unidos a la acción del mando. Esta es la disciplina que os inculcamos, esta es la disciplina que practicamos, este es el ejemplo que os ofrecemos.»

ESTA ES LA HISTORIA DE NUESTRO SACRIFICIO Y TU ERES EL FUTURO

"EL AZOTE DE ETA"

domingo, 23 de enero de 2011

´Me destrozaron la vida´, afirma el guardia civil herido

 ALVARO, RECIBE TODO EL APOYO DE LOS ESPAÑOLES DE BIEN.

El joven guardia civil Álvaro R. P., que fue agredido en la madrugada del pasado jueves junto a otro agente en un local de ocio de Puerto del Carmen, en el municipio de Tías, en Lanzarote, cuando estaban fuera de servicio, no pudo ser operado del ojo izquierdo en el Hospital Gran Canaria Doctor Negrín ni el viernes, ni ayer, por las heridas y las incrustaciones de cristales que presentaba el globo ocular.

Por ello, los médicos han decidido reposo y esperar varios días para ver cómo evolucionan las heridas, al tiempo que no descartan para nada que el agente pierda dicho ojo izquierdo. Esta pérdida supondría para Álvaro R. P. la invalidez y el fin de su carrera en el Instituto Armado, la cual inició en febrero de 2009. Fue destinado a Lanzarote a partir del pasado 15 de octubre y estaba en el departamento de seguridad ciudadana.
El ataque a los dos guardias civiles por parte de tres hombres fue presuntamente por la espalda y sin mediar discusión.

Sobre la posibilidad de que pierda el ojo, el agente, de 25 años de edad y natural de la localidad jienense de Baeza, manifestó a este periódico: "Anímicamente lo tengo casi asumido. El primer día, el viernes, ya trasladado a Gran Canaria y en el hospital, lo pasé muy mal. Es una situación dura".

"Me han destrozado la vida. Sé que podía había haber sido mucho peor, claro que sí, y que tendría la invalidez y quizás podría hacer otra cosa... pero es duro", agregó el guardia civil.

Sin pronósticos
"Los médicos no me han hablado de porcentajes sobre la posibilidad o no de conservar el ojo, ni de pronósticos. Han sido muy claros y realistas: que puedo perderlo. Hay que esperar que coja consistencia y ver cómo evolucionan las heridas", explicó. Sobre por qué inició su carrera profesional en la Benemérita, aseguró: "Fue por mi vocación, porque es lo que más me gusta. Mi padre, mi tío y mi hermano también lo son".